BRUSELAS, Bélgica.- Las divisiones dentro de la Unión Europea (UE) se han agudizado en lo que se refiere a las normas de viaje para frenar la propagación de la variante Ómicron del coronavirus, después de que Italia y Grecia siguieran a Portugal en el anuncio de restricciones adicionales a los viajeros de otros países del bloque.
Los 27 Estados miembros de la UE llevan semanas debatiendo cómo coordinar la normativa en materia de viajes, con el objetivo de contener el virus sin alterar de forma desproporcionada los desplazamientos dentro del espacio europeo Schengen, libre de fronteras. Italia anunció que, hasta fines de enero, exigirá a todos los viajeros de la UE que muestren un resultado negativo a su llegada, incluso si están vacunados. Los no vacunados se enfrentarán a una cuarentena de cinco días.
Si se aplican estrictamente, las normas -que entraron en vigor ayer- restablecerán de hecho los controles fronterizos en las fronteras terrestres de Italia, haciéndose eco de las medidas adoptadas por los países de la UE al comienzo de la pandemia, y que provocaron colas en las fronteras y causaron escasez de alimentos y medicinas en todo el bloque.
“El cierre de las fronteras no es la solución”, dijo el primer ministro de Luxemburgo, Xavier Bettel, a los periodistas mientras se preparaba para una cumbre de líderes de la UE en Bruselas.
El proyecto de conclusiones de la cumbre dice que cualquier restricción debe ser coordinada, basada en criterios objetivos, y no debe “obstaculizar de forma desproporcionada la libre circulación entre los Estados miembros”.
El primer ministro de Letonia, Krisjanis Karins, dijo que debe mantenerse la libertad de viajar dentro de la UE. Un diplomático de la UE fue más explícito: “Añadir pruebas a los certificados de vacunas significa socavar el valor del certificado covid-19”.
El bloque introdujo su certificado covid en julio, que permite viajar libremente a través de las fronteras de la UE si han sido vacunados contra la enfermedad, se han recuperado o han dado negativo en una prueba reciente.
El 25 de noviembre, la Comisión Europea propuso una modificación del pase, que haría que la prueba de la vacunación fuera suficiente para circular por la UE durante los nueve meses siguientes a la finalización del ciclo de vacunación primaria. La propuesta aún no fue aprobada por los Estados miembros.
Grecia anunció la misma medida, que entrará en vigor el 19 de diciembre. El primer ministro Kyriakos Mitsotakis dijo que sólo se aplicaría durante el periodo navideño y que su objetivo era ganar tiempo contra la propagación de ómicron, ya que Grecia aceleró su campaña para administrar una dosis de refuerzo a todos los adultos. (Reuters)